|
Página
cultural del diario 
Número
1. 14
de Octubre de 1982.
Tiempo
de cultura
También
con la llegada del otoño, no el tradicional de la caída
de las hojas al son de una bella balada, sino el del regreso de
los lugares turísticos, el de la vuelta de los viajes apasionantes,
el del aprobado de la asignatura o las asignaturas- que nos
han tenido en vilo las noches de septiembre, Noticias de Palencia,
que también acaba de nacer en otoño, abre una página
cultural de cada jueves.
Una
cultura para la música y la pintura, para la literatura y
la cinematografía, para el teatro y la crítica, ara
el primer flash, incluso, en que antes que las, voces aguardentosas
de los expertos oigamos la voz aún temblorosa del propio
artista que, sin duda, también tiene derecho a opinar sobre
la propia obra...
Un
cultural para todos, pero donde la dominante la constituya el tema
palentino sabrosamente paladeado, sin la enloquecedora risa del
cazador de mariposas.
Don
Ramón
Sí,
don Ramón Carande, el ilustre hijo de Palencia, próximo
ya a cumplir el siglo como el otro don Ramón (Menéndez
Pidal), el investigador de Carlos V y sus banqueros, recientemente
nombrado hijo predilecto de nuestra ciudad y tanto tiempo catedrático
de Economía y Hacienda en Sevilla, donde ahora ha sido más
bien triste noticia (El País, 1 de Octubre) al no ser por
ahora declarado hijo adoptivo de dicha ciudad por razones de inoportunidad
electoral.
Vaya
para él desde las orillas del Carrión la constancia
perenne admiración de sus paisanos.
Primer
flash
Pilar
Herrero, escultora del grupo Zaguán, maestra de taller de
la Escuela de Artes y Oficios, becada por la Excelentísima
Diputación Provincial para la Investigación de formas
actuales, acaba de sembrar en los flamantes jardines del Parque
de Isabel II una polivalente es
cultura
en la que ha querido volcar algunas de sus más íntimas
sensaciones y que la propia autora ve así.
Con
la ilusión de transmitir al espectador de su ciudad natal
un eje de comunicación libre y directa de emociones comunes,
algo así como un abigarrado racimo de sentimientos comunes
en que se establezca un intercambio de sensaciones en torno a un
mismo color y una misma forma.
O,
dicho de otro modo., un mensaje para todas las edades y todas las
percepciones, nunca piara la engañadora vista únicamente.
Nuestra galería: Antonio
González Lamadrid
Nacido
en Bárago de Liébana, (1923), Antonio González
Lamadrid viene ejerciendo su palentinismo desde 1938, año
en que ingresó en nuestro Seminario. Ordenado sacerdote (1949),
pensionado por la Diócesis de Roma, donde se licencia en
Teología y Sagrada Escritura (19491953), simultaneando con
otros cargos eclesiásticos (canónigo de la Santa Iglesia
Catedral -1956-, Secretario General del Obispado -1964-1967-, Vicario
General -1975-1978-) desempeña desde 1954 su fecunda labor
de Profesor de Sagrada Escritura de dicho Seminario Mayor, en el
que acaba de inaugurar el curso con su lección sobre Principios
relativizadores de la Palabra divina.
En
la honda raíz bíblica del profesor González
Lamadrid se anclan lejanos condicionamientos doctrimales como la
Encíclica de Pío XII Divino Afflante Spiritu - determinante
de todo un modo nuevo del Estudio de la Sagrada Escritura, con nuevas
claves de lectura e interpretación de la misma- alternados
con su conocimiento real del mundo geográfico, histórico
y social del desarrollo de los hechos bíblicos, (participó
personalmente en hallazgos, tan importantes como los del Mar Muerto
o en las excavaciones de Qumran) con su formación en, la
Escuela Bíblica Francesa Je Jerusalén, fundada por
el P. Lagrange, y con su ininterrumpida labor docente en nuestro
Seminario: 1954-1982.
Fundador,
con otros biblistas españoles, de la Casa Española
de Santiago para Estudios Bíblicos y Orientales de Jerusalén
(en la que como Investigador y Vicerrector los segundos semestres
de los cursos 1956-1961), lo es asimismo de la Casa de la Biblia
de Madrid y de los Cursos Bíblicos por correspondencia. Ha
impartido igualmente sus conocimientos a laicos y eclesiásticos,
a través de organizaciones como los Cursillos de la Casa
Española de Santiago, la Escuela de Teología para
laicos -del propio Seminario-, o las Jornadas de Formación
Permanente del Clero, de las que ha sido un constante animador.
Colaborador
asiduo de Estudios Bíblicos, de las editoriales EDICABI-PPC,
Revue Biblique, Tierra Santa, ha publicado, junto con su tesis doctoral
Ipse est pax nostra. Estudio exegético-teológico de
Ef. 2, 14-18 (Bibliotheca Hispana Bíblica, vol. 4), Madrid
1973. Editado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas,
-dirigida por el franciscano alemán P. Elpidio Pax, Instituto
Franciscano de Estudios Bíblicos de Jerusalén- ha
publicado libros tan importantes como Los descubrimientos de Qumran
(Madrid 1956, Editorial Marova), Los descubrimientos del Mar Muerto,Balance
de 25 años de hallazgos y estudio (Editorial BAC, 317, Madrid
1971, 2a ed. 1973), La fuerza de la Tierra. Geografía, historia
y teología de Palestina (Editorial Sígueme, Salamanca
1981), así como diversos trabajos sobre Libros Históricos
y Libros Proféticos del Antiguo Testamento; sus traducciones
y notas a la Sagrada Biblia de las Ediciones Paulinas (7 Libros,
Madrid 1964)...
Entre
sus publicaciones realizadas en Palencia destaca el reciente estudio
El Nuevo Estado de Israel. ¿Hecho político o acontecimiento
religioso? (Caja de Ahorros y Monte de Piedad, Palencia, 1982) y
sus estudios de tradiciones y problemas bíblicos Tradiciones
etiológicas palentinas a la luz de la Biblia (discurso de
ingreso en la Institución Tello Téllez de Meneses
-1977, número 32 de las Publicaciones de dicha Institución-)
o ¿Un tapiz veterano en la Catedral de Palencia? (id, id
no35).
Así
es, a grandes rasgos, el perfil humano y científico de nuestro
investigador bíblico, profesor y profundo conocedor de este
monstruo editorial que resulta ser la Biblia, un conjunto de 73
libros -46 AT, 27 NT-, 3.566.480 letras, el primero y más
editados de los libros de] mundo en el que González Lamadrid,
además de un milagro de comunicación universal -traducido
a más de 1.435 lenguas-, además de un modelo para
la convivencia de todas las confesiones (está en marcha ya
la Organización del Simposio de Salamanca para 1.983 en el
que él también participará) cree percibir,
cada vez con mayor claridad tras tantos años de intensa dedicación
a su estudio, no sólo un algo si no un alguien, una poderosa
voz capaz de dar respuesta válida a todos los problemas de
cada momento a los de hoy y a los de mañana como a
los de ayer- con la misma fuerza y el mismo vigor que tuvo para
sus primitivos destinatarios.
La
lengua al servicio de la convivencia
Lección
inaugural del curso en el Instituto Jorge Manrique, pronunciada
por el profesor Tejerina
Una
lengua es la principal seña de identidad de un pueblo. De
ahí que el respeto a la lengua supone el respeto a los pueblos,
y la pacífica convivencia de lenguas supone la pacífica
convivencia de pueblos.
Toda
lengua refleja y sufre las oscilaciones de los cambios sociales
y políticos: la inmigración masiva del campo a la
ciudad, ocasionó una considerable recesión de lenguas
consideradas rústica en beneficio de la lengua urbana, el,
castellano. Así ocultaban "el pelo de la dehesa"
y se sacudían el sambenito infamante de "borono".
Un hecho político, la voluntad de reprimir los focos separatistas
catalanes y vascos, logra el mismo efecto de reducir el número
de hablantes, mediante la prohibición de emplear públicamente
el euskera y el catalán . Se identifican unidad de España
y unidad de lengua. Si los griegos llamaban, bárbaros, etimológicamente
"tartamudos" a los que no hablaban su lengua, los castellano
hablantes exigían a los demás "hablar en cristiano".
La
actual configuración política del Estado español
contempla diecisiete entidades autonómicas, algunas de ellas
con carácter de nacionalidad histórica. La consecuencia
de este hecho político es una situación delicada para
muchos habitantes de distintas comunidades, afectados por múltiples
situaciones reales: adoctrinamiento artificial en la lengua regional;
obligación de expresarse en la lengua regional, si se desea
optar por determinados puestos; marginación laboral o social
por desconocimiento de la lengua regional; problemas generacionales
entre padres inmigrantes e hijos ya integrados culturalmente en
la nueva comunidad; y en muchos casos, una guerra larvada con sus
jugarretas sucias.
En
el país valenciano se han quemado banderas y ha habido atentados
con explosivos contra intelectuales que se atrevieron a defender
públicamente que el valenciano es una de las variedades lingüísticas
de la lengua catalana. Otro caso de guerra sucia, por otro lado
esperpéntico y regocijante, lo personaliza como lengua nacional
para Andalucía el mozárabe, del que la lengua castellana
"robó" unos 4.000 vocablos. Sin entrar en otras
consideraciones, forzosamente sarcásticas, en torno a tamaño
dislate, bástenos pensar lo fácil que resultaría
resucitar al venerable difunto mozárabe y encajárselo
en una semana a los seis millones de andaluces...
Si
pretendemos unas relaciones pacíficas entre los pueblos de
España, necesitamos estar informados sobre nuestra propia
situación lingüística. Cuanto mayor sea el grado
de conocimiento de la propia lengua, mayor será el respeto
por las restantes variedades idiomáticas y dialectales; y,
por lo tanto, mejor será la convivencia armónica de
los españoles. Nadie debería sentirse con derecho
a imponer el "cristiano" a cestazo limpio ni a considerarse
el griego perfecto -con derecho a llamar "bárbaro-tartamudo"
a quien se expresa de otra manera.
En
esto, como en todo, la cortesía y el respeto no son más
que formas supremas de la inteligencia.
Índice
de contenidos
JESÚS
CASTAÑÓN Copyright © Desde 2000 hasta la actualidad.
Reservados todos los derechos.
|