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Página
cultural del diario 
Número
27. 21
de Abril de 1983.
Enriqueta
Palacios, poetisa de Nubis
Enriqueta
Palacios, nacida en 1927 én la,Calle General Amor,
hija de una familia dedicada al comercio, en el que sigue
trabajando estudia primero en el Colegio de Las Angelinas
y después en el Instituto Jorge Manrique.
De
aquellos felices tiempos de estudiante todavía guarda
algunos recuerdos: el 10 en Preceptiva Literaria, que le otorgó
don Severino Rodríguez Salcedo; aquel otro 10 en redacción
que le concedió don Eduardo Rodríguez -que,
andando los años, le entregaría sus redacciones
de Instituto recorregidas-. Aquella era una redacción
soñada desde toda su corta vida. Como tema el mar:
"Azul, siempre la inmensidad de tu llanura azul con su
belleza misteriosa y atrayente...
Cierro
los ojos y me parece oír ya la canción del mar
sobre la arena tibia de la playa..."
La
poetisa en ciernes, sigue metaforizando por las aguas de la
redacción., soñando con los mares no surcados.
Y,
junto a los recuerdos gratos. el con ese 0 en Matemáticas,
a los 16 años en flor, cuando acaba precisamente de
brotarle el primer poema (¡Ay, por desgracia tan incompatible
con la materia de aquella clase!) Posiblemente hubiera ganado
un 10 en Religión con ese poema a Jesús en la
Eucaristía:
Por
bien nuestro el buen Jesús
Eucaristía
se hizo
y
pan de ángel se llamó
el
alimento divino.
Poco
después empezaría a saborear las mieles de los
estrenos de pequeñas piezas teatrales: Santa Casilda,
el cuento de la abuela...
Recita,
hace papeles teatrales de protagonista..., gana un premio
con un trabajo sobre Vida y obra de Zorrilla... Paralelamente
empiezan a salir en letra de imprenta algunos de sus poemas
en El Diario Palentino:
LA
NOCHE Y EL MAR
Resalta
en lo elevado del firmamento puro
La
belleza divina del más oscuro azul,
La
luna placentera que en un lugar seguro
Envía
desde el cielo su más hermoso tul.
Y
brillan las estrellas cual fúlgidos diamantes
La
noche nos extiende su manto virginal
Y
ya mi mente unida con los astros brillantes
Pasea
su mirada sobre el azul del mar.
El
oleaje estrella contra la roca dura
La
blanca espuma suave resbala sin cesar
Y
en la soledad firme de la playa murmura
El
tenue gorgogeo de la ondina del mar.
El
faro con sus rayos de luz, el horizonte
Ilumina
tranquilo con resplandor de sol
Y
allá en la lejanía se pierde sobre el monte
La
postrera plegaria del más fiel corazón.
El
sol acuchillado se moría
por
lanzas , vesperales en tortura
y
la noche con peplos de negrura
alma
y sueños y amores envolvía...
o
artículos líricos como "Son mis amores
reales", también de 1943.
En
el número 1 de Nubis.- Silva de las Ideas y las Letras,
ya aparece como poetisa, ocupando la página central.
codo a codo con Gabino Alejandro Carriedo, Jesús Unciti
Urniza, José María Fernández Nieto y
Félix Buisán Cítores:
TU
AMISTAD
Porque
nació junto al dolor es firme,
se
alimentó de sensaciones puras,
y
es entre abrojos llena de dulzuras
tu
amistad que ha llegado a seducirme.
La
autora, que confiesa con satisfacción su alegría
por la asistencia a aquellas célebres sesiones de la
Peña Nubis, se ve obligada en 1946 a abandonar sus
estudios de Filosofía y Letras para ayudar a su padre
en el negocio, a causa de la reciente defunción de
su hermano. Todavía en el curso 1946-47 terminará
los estudios de Magisterio en Zamora. Hacia 1948 se incorpora
de lleno a Nubis, participando en la famosa excursión
realizada el 25 de julio de 1949. cuando ya era novia del
secretario de la Peña Nubis, Eduardo Vallejo. Fue aquel
un animado Homenaje a Jorge Manrique que sirvió de
presentación en sociedad de la recién reconocida
por el gobierno Asociación Cultural Nubis, hasta entonces
mera tertulia de carácter privado. El número
2 de Cauce (otra de las revistas internas del grupo, editadas:
PITTM, 43) se deshace en euforia: NUBIS, que nace hoy oficialmente,
tiene ya tres años largos de historia; de una historia
callada de noviciado cuidadoso, de esfuerzos continuados,
que culminan ahora en este acto de constitución oficial...
Don
Laurentino Herrán, en la reseña del acto En
la patria de Jorge Manrique, tras señalar la presencia
del delegado provincial de Educación Popular, Enrique
González Royuela, -en representación del Gobernador
y del Presidente de la Diputación-, de Agustín
Tinajas, en representación del Instituto Jorge Manrique;
Esteban Ortega Gato, por la Institución Tello Téllez
de Meneses, y Jesús Fernández Lomana, como presidente
del Colegio de Doctores y Licenciados, añade que el
templo estaba lleno y que don Máximo Pajares interpretó
al órgano dedicadas armonías. Se reseña
después el acto en el salón del Ayuntamiento
de Paredes de Nava. Si Jesús Fernández Lomana
había dicho "Parece que nos van dando la razón".
En el banquete. a los postres, Fernández Nieto y Enriqueta
Palacios, la luminosa voz de Nubis, compitieron en la recitación
de El idioma castellano y Castellana y La Milana.
Por
aquellas fechas, la poetisa, emocionada en participar en estas
actividades en las que vemos a otras mujeres palentinas, era
ya novia de Eduardo Vallejo. En 1951 contraerían matrimonio.
Le esperaba el largo desierto espiritual de cinco años
de supuesta esterilidad. Por entonces una mujer temperamental
como la autora, rompe en desesperanzadas exclamaciones. Después,
en cambio, tendría una larga descendencia: Enrique,
Marcos, Ovidio, María Angeles, Juan José y César.
En
1971 moriría Eduardo Vallejo, abogado, dedicado también
a los negocios, habituales en su familia. conferenciante o
charlista y articulista, alma administradora de Nubis, del
cual junto al retrato de su actuación en el citado
Homenaje a Jorge Manrique, quiero dar en recuadro un breve
texto autógrafo.
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