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Página
cultural del diario 
Número
3 . 28
de Octubre de 1982.
Monumento
a Santa Teresa
Esta
es la maqueta del Monumento a Santa Teresa, 2º puesto
en el concurso nacional de 1970, amorosamente proyectada por
Mariano Timón Ambrosio, tantos años director
de La Escuela de Artes y Oficios de Palencia, donde actualmente
se conserva su obra. Pena que el yeso no se convierta en piedra,
que la fotografía no se transforme en bronce.
Reencuentros
palentinos
Desde
el marco infinito de esta PÁGINA CULTURAL brindamos
hoy a los palentinos de la emigración, de los que pueblan
el ancho mundo con su arte y su nostalgia por la tierra madre,
estos espacios de colaboración, con el ruego de que
nos remitan su ficha bibliográfica -los escritores
y sus reseñas el resto de los artistas- para poder
hacerles una somera, pero entrañable, referencia.
Y
la abrimos precisamente con Manuel de la Puebla, un palentino
de Bárcena de Campos, director de Mairena, como ya
dijimos en otra ocasión, que desde un congreso de poetas
de Madrid descubrió la realidad poética de Palencia.
Incluye
el poema "La Tarde", del libro Unos apuntes líricos,
Río Piedras, Puerto Rico, 1972.
Nuestra
galería: Pablo Cepeda Calzada
Nace
en Cevico de la Torre, 1936. Realiza el bachillerato en el
Instituto Zorrilla de Valladolid, donde tiene la suerte de
ser alumno de Don Narciso Alonso Cortés, que le inculcará
el amor por lo literario -ya para siempre subyacente en su
obra- y le incita a recoger "canciones", romances
tradicionales, de los cuales el aventajado alumno pronto publicará
una colección, pertenecientes a su comarca natal, en
el Diario Palentino (1942-1943). Como todos los alumnos del
Maestro insiste: "Arrastraba no sólo por sus explicaciones
y por su calor humano, sino también por su amenidad
y su extraordinaria documentación de investigador".
Tiempos de bachillerato, de tertulias literarias en las Congregaciones
Marianas -con su inevitable novela escrita por varios autores-,
tiempos de la. temprana colaboración en Libertad, Norte
de Castilla, Valor y Fe, de versos apasionados y de apasionadas
lecturas primerizas de los filósofos: Unamuno, Ortega.
Heídeger, Keyserling... Tiempos de alternar el cuento,
con el verso, el recital y la novela (El árbol tronchado,
nada menos que sobre aventuras de la conquista de América).
La
honda base Filosófica y literaria estaba ya echada
al terminar el bachillerato, si bien había de continuar
profundizando el surco a lo largo de la carrera de abogado
(Valladolid también: 1945-1950) con publicaciones periódicas:
El romanticismo, El Trovador, Unamuno, Ortega y su estilo,
Existencialismos, Nueva Teología, El problema de España,
Sombras en la aurora de la razón vital (primer libro:
1949)...
La
tesis doctoral, dirigida por don Teodoro González Garcia,
versa -como era fácil de prever- sobre las ideas políticas
de Ortega y Gasset, (Publicaciones de la Universidad de Valladolid,
1.968).
Es
asimismo maestro nacional por la Escuela Normal de Palencia,
y ha ejercido corno Profesor Ayudante de clases prácticas
y Profesor Adjunto de Filosofía del Derecho o Derecho
Natural en la Universidad de Valladolid, Técnico de
Hacienda en Badajoz (51-53) y Palencia (54-70). Jefe de la
División de Planificación de la Delegación
de Educación y Ciencia y, en la actualidad, Secretario
de dicha Delegación.
Desde
1.950 ha colaborado en Revistas de especialización
y de alcance nacional como Punta Europa -56-65-; Cuadernos
Hispanoamericanos -52-60-, La Estafeta Literaria, Azor, Crisis,
Agustinos...
Pero
la faceta tal vez más interesante de Pablo Cepeda es
su habilidad de ensayista: denso de contenido, ágil
de estilo, impecable de forma, con un sedimento literario
siempre en fermentación.
De
contenido originalmente religioso es El realismo del alma
en la vía mística (1958), intento de análisis
del "ser espiritual" desde las auténticas
realidades de las manifestaciones místicas de las diversas
confesiones. La vida como sueño, de resonancias calderonianas
(1964) -ya en la línea de la Filosofía del Derecho-
constituye "la exaltación y casi la canonización
de la persona. de su dignidad, de sus valores, de su libertad".
El problema de lajusticia en Job, bucea en el sentido filosófico
de la justicia que subyace en el texto bíblico. En
Ortega la profundización ha sido escalonada y original,
advirtiendo claramente el cambio de sentido de los términos
orteguianos que han sembrado a veces la confusión en
sus lectores. Esta evolución se produce en nuestro
ensayista desde Sombras en la aurora de la razón vital
a Las ideas politicas de Ortega y Gasset pasando por La doctrina
de la sociedad en Ortega y Gasset. En idéntico camino
de Inquietud sociopolítica esta el estudio de las corrientes
ideológicas y políticas de la década
del 60 en sus Reflexiones sobre la estabilidad política
ante la compleja alma hispánica (1966), interesante
análisis del panorama político español
del momento.
No
menos interesantes son sus dos estudios sobre Goya: En Los
caprichos de Goya el autor ha realizado un análisis
ideológico de la época a través de los
elementos plásticos del gran pintor. En El tormento
de Goya, desarrollado en forma de diálogo entre el
pintor y un supuesto crítico (PITTM, 41), el ensayista
ha querido plantearse la repercusión de la situación
psicológico-emocional del artista y la posibilidad
de reflejar las inquietudes político-sociales a través
de los elementos plásticos en los que quedan patentes
las oscuras depresiones del artista.
En
lo más netamente palentino de Pablo Cepeda hay que
destacar sus estudios: Evocación de Jorge Manrique
(discurso de ingreso en la Institución Tello Télez
de Meneses) con sugerentes relaciones entre pintura y poesía,
en este caso poniendo Las Coplas en parangón con el
Entierro del Conde Orgaz; El Cristo de las Claras -también
en el número 28 de las PITTM- con un psicoanálisis
combinado del alma de Unamuno y del alma del páramo
palentino, escenario idóneo para ese grito metafísico
de la angustiada personalidad del gran poeta.
Su
último ensayo, sobre los Desengaños filosóficos,
que en obsequio de la verdad, de la Religión y de la
Patria, da al público el Doctor don Vicente Fernández
Valcarce, Canónigo de la Santa Iglesia de Palencia
(Tomo I, 1781; II, 1788; III, 1790 y IV, 1797) es una esclarecedora
disección de nuestros filósofos del XVIII en
confrontación con la filosofía cartesiana (PITTM,
47).
Especial
mención merece su libro inédito Baltanás,
capital del Cerrato en que la profunda erudición de
Pablo Cepeda se une con el certero estudio de las costumbres,
el folklore, la razón histórico-geográfica
del Cerrato...
He
aquí la semblanza de un hombre en que el abogado y
el filósofo se funden en fuerte abrazo con el estilista
y el investigador bajo la modesta apariencia de un simple
hombre de la calle.
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