|
Página
cultural del diario 
Número
41. 25 de Agosto de
1983.
Pidiendo
la lluvia
Esta impresionante escultura a soplete, se nos antoja algo
tan desconocido como autóctono. Es obra de un artista,
Adolfo Revuelta, que trabajó varios años con
José Luis Abril, nuestro conocido artes;ano, autor
del proyecto o dibujo previo, que ahora, tal vez por aquello
de "Hacer museos -los franceses dicen castillos- en España"
(nosotros decimos en la arena) ahora anda obsesionado con
la idea de crear una ciudad artesanal: ARTESANIA DEL HIERRO
ABRIL.
¿Prenderá
la idea? ¿Será tan sólo el sueño
de una larga noche de verano? José Luis Abril, ganador
en 1975 de la medalla de oro en Munich por su CANCELA DEL
SIGLO VIII (72 piezas como ésta unidas por remachas,
sin una soldadura) tiene incluso en la cabeza (y también
en un plan mecanografiado el proyecto: Sal del ROMANICO; de
FILIGRANA; de ESCULTURA; de ESCUDOS; de FORJA, de lo RELIGIOSO;
de VERANO; de CURIOSIDADES DE HIERRO ADQUIRIDAS... El terreno
(junto a su forja de Villamuriel) y 275 piezas para el futuro
museo también los tiene. ¿Cuajará el
proyecto?
Cuaje
o no cuaje , estas imágenes son una viva muestra del
interés de la idea. ¿Habrá más
seguidores de la idea en esta tierra, donde la artesanía
tiene raigambre y categoría de arte? El tiempo despejará
la incógnita.
Entre
tanto ahí queda una de las 72 piezas de la famosa cancela;
un pote palentino de la sala de filigrana y, sobre todo, este
labrador implorando el agua, cuya fuerza y cuya expresividad
desborda y salta con mucho los límites de la mejor
artesanía para merecer todos los honores de la auténtica
y aún de la mejor escultura, no menos importante por
el empleo del soplete en su confección.
Desconociendo
el dibujo original hay que reconocer la gracia y la fuerza
creadora de Adolfo Revuelta, de quien José Luis Abril
añora el poder creador y de quien nos dice que -por
desgracia- ha dejado estas sus extraordinarias dotes de artista
para dedicarse a la soldadura industrial. Es autor, sin embargo,
de una interesante colección de trabajadores de diversos
oficios -entre los que sobresalen campesinos y mineros: ambas
profesiones muy palentinas, que salvados los tiempos, los
materiales y las técnicas empleadas, yo me atrevería
a comparar con la genial maestría de ese famoso RETABLO
GREMIAL, que hace poco hemos sacado de una arquivolta historiada
de Santiago de Carrión de los Condes para traerlo a
la entrañable portada de nuestro último libro.
Con
igual cariño que ahora sacamos del polvo de un museo
casero, con aspiraciones de museo provincial o al menos público,
estas esculturas de los oficios y de los hombres de nuestro
tiempo, hijas del mismo talento creador -del genio universal
del arte-, aunque realizadas tan al margen del clásico
buril y de la vieja piedra.
Índice
de contenidos
JESÚS
CASTAÑÓN Copyright © Desde 2000 hasta la actualidad.
Reservados todos los derechos.
|