|
Página
cultural del diario 
Número
7 . 25
de Noviembre de 1982.
Poetas
de Palencia
Incluye
el poema "Balada del río Cueza", de Carlos Urueña.
Academia
Municipal de Música
Ahí,
en la planta baja del Instituto Viejo, a la derecha del espectador
en el no menos viejo dibujo de Becerro de Bengoa, existió
desde no sabemos bien cuándo -aunque parece que desde finales
del pasado siglo: 1899- la Academia Municipal de Música,
que alcanzó su máxima cumbre como centro formador
de futuros profesores de ésta y de otras bandas con el Maestro
Guzmán Ricis (1924-1944), cuya genialidad indiscutible llevó
alguna vez anécdotas de contrapunto, como sus célebres
y permanentes roturas de batutas... (Véase Banda Municipal
de Música de Palencia, 1879-1.979. Diputación de Palencia,
1980).
Como
cantera y como alma de la Banda, la Academia recorrió el
penoso itinerario de una institución cultural a la que, como
es costumbre entre españoles, no se le dio la menor importancia:
del Instituto Viejo donde estuvo hasta el fallecimiento del Maestro
Guzmán Ricis, pasó durante la dirección del
Maestro Moro (1944-1972) por dos locales en la calle Queipo de Llano,
en el edificio que ocupó la ONCE -primero en el interior,
antigua imprenta de Albinio Rodríguez, y luego en zona más
externa del mismo inmueble, por el Colegio Nacional Berruguete,
por la Escuela de Maestría -en la misma zona de los Jardinillos-,
y por la Plaza de Abilio Calderón. Bajo la dirección,
en funciones, de Angel Martín peregrinó por el Colegio
Nacional Francisco Franco, por el Seminario Diocesano y por los
áticos del Ayuntamiento, donde ha hecho los últimos
ensayos el recientemente jubilado Maestro Saturnino Díez
Vidal. Finalmente bajo la dirección, en funciones, de Angel
Vián, la Academia y la Banda han aparcado -esperemos que
con carácter estable- en la antigua estación de ferrocarril
secundario, hoy Centro Cultural Los Jardinillos, que alberga por
igual a la Banda, a la Academia y al prestigioso Grupo Palentino
de Fotografía y Cine.
De
la eficacia docente de la Academia y de la entusiástica entrega
de sus profesores, dan fehaciente testimonio la larga lista de profesores
salidos de sus aulas y emigrados hacia otras tierras en busca sólo
de una mejor coyuntura económica. De profesores palentinos,
además de nuestra Banda municipal se han nutrido las bandas
militares: tres en la del Generalísimo: clarinete, requinto
y trombón; dos en la de la Guardia Civil; fliscorno y clarinete;
otros en las del Ejército, la de Suboficiales, la de Ingenieros,
la de Ministerio de Marina... Entre las civiles hay que destacar
el clarinete de la Orquesta Nacional, diversos profesores de la
Banda de Bilbao o de la de Santander de la que en su momento fue
Director Marcelo González García, más tarde
Director de la Banda de Villagarcía de Arosa.
En
su mejor momento la Academia ha rondado el centenar de alumnos.
Cuando los estudios del Conservatorio de Madrid resultaban prácticamente
inasequibles a los alumnos de Palencia ya la Academia impartía
estudios equivalentes en Solfeo y en Instrumento. Equivalentes aproximadamente
a los de los primeros cursos del Conservatorio.
Al
margen de la labor docente -importante desde todos los ángulos,
imprescindible como cantera de la Banda -conserva la Academia un
muy interesante Registro de partituras, ordenado por géneros:
Zarzuelas,
155; Intermedios selectos (Poemas sinfónicos y suites), 55;
Composiciones extranjeras, 26; Operetas, 10; Óperas (Fragmentos),
31; Oberturas, 40; Sinfonías, 11; Intermedios, preludios,
serenatas, danzas, rapsodias y canciones, 254; Pasodobles, 379;
Marchas fúnebres, 23; Marchas de procesión, 40; Himnos
nacionales y extranjeros, 48; Bailables, 224.
Entre
las curiosidades cabria destacar, junto a bailables de Montorio,
de Algueró, de Quiroga, del Maestro Guerrero, los pasodobles
TORO DE LIDIA (de Álamo Salazar y Angel Martín), MARCOS
DE CELIS (de Julio Cuesta y Franco Fernández), GRADA DE SOL
(de Andrés Moro); las Marchas de la procesión de Semana
Santa POR LA CRUZ A LA LUZ (de Andrés Moro), DESCONSUELO
Y PALENCIA CAÑÍ (de Guzmán Ricis), PROCESIÓN
DE SEMANA SANTA (de Marquina); los himnos, que van desde La Internacional
o La Marsellesa al Himno de Riego del Colegio de Religiosas Felipenses,
pasando por los Himnos de Méjico, Inglaterra, Portugal...
y el de Saldaña, sin dejar otro tipo de himnos, como el Himno
a la bandera (de Lambert) o el Himno bélico (de Arderius)...
Tal vez, el detalle mas llamativo sea el de 1as tres variantes del
HIMNO A PALENCIA (de Guzmán Ricis). Con unos compases de
la Marcha Real intercalados ("monárquico", en el
argot de la casa); el "republicano" -con intercalaciones
del Himno de Riego- y el "neutral" o sin intercalaciones.
El
curioso REGLAMENTO DE LA ACADEMIA (cuya consulta debo a la amabilidad
de Angel Martín) está firmado el 3 de noviembre de
1899 por el Alcalde Presidente Nazario Pérez Juárez
y el Secretario Nazario Vázquez Rodríguez y especifica
con claridad las misiones y organización de la misma:
Artículo
lº: Se crea una Academia de Música que se instalará
en el local que el Excmo. Ayuntamiento designe al objeto y en sus
fines útiles y provechosos prodigará gratuitamente
el estudio de este arte...
Artículo
2º: El Excmo. Ayuntamiento de esta Ciudad costeará la
Academia de Música con arreglo a las disposiciones de este
Reglamento...
Artículo
3º: Estará regida por el Director de la Banda Municipal
y por su Subdirector...
Artículo
4º: La enseñanza será gratuita.
En
cuanto a los alumnos se especifican determinadas condiciones: Estar
domiciliado en esta Ciudad, haber cumplido 11 años y no exceder
los 16, estar vacunado, saber leer y escribir, consentimiento paterno,
preferencia a la hora de ingresar como profesor en la Banda, guardar
"compostura" durante las dos horas de clases de instrumento
y solfeo, expulsión a las 15 faltas consecutivas, no percepción
de honorarios hasta un año después de pertenecer a
la Banda "salvo el caso de que por su aplicación y aprovechamiento
del estudio, previo oportuno examen, se hicieran merecedores de
tal distinción"...
Índice
de contenidos
JESÚS
CASTAÑÓN Copyright © Desde 2000 hasta la actualidad.
Reservados todos los derechos.
|