Jesús Castañón

Estudios

Cincuenta años de Romances de grisú

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El 4 de diciembre de 2011 se cumple medio siglo de la primera edición de Romances de Grisú, obra del autor allerano Jesús Castañón Díaz, hijo y nieto de mineros, que dedicó la mayor parte de su vida a la enseñanza y al periodismo y que en el ámbito literario destacó como poeta.

Esta obra clásica de la literatura no sólo se puede localizar en bibliotecas de España, como la de la Real Academia Española o la Biblioteca Nacional de España, pues es posible su localización internacional en la Biblioteca de Suecia, en la Biblioteca Británica, en la Biblioteca Nacional de Argentina, en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos -en la edición correspondiente a Tres Trilogías- y en el Instituto Cervantes de Nueva York tanto en la edición independiente como en la incluida en Tres Trilogías.

A lo largo de la historia, Romances de grisú ha contado con varias ediciones. La primera se hizo en Madrid, en Gráficas Anzo en 1961 y tiene ilustraciones de Francisco Bernalte. La segunda está apoyada por el Ayuntamiento de Aller, cuenta con prólogo de Joaquín de Entrambasaguas e ilustraciones de Francisco Bernalte, Benigno Hevia y Alfredo González, añade nuevos romances, incorpora apartados de vocabulario, onomástica y toponimia y fue publicada en Madrid en Gráficas Anzo en 1962. La tercera se encuadró en la antología Tres Trilogías que editó la Diputación de Palencia en 1976 y lleva ilustraciones de Brosio y José Damián Simal, la imagen de una carbonera captada por Foto Esteban y tiene un prólogo de Fernando Lázaro Carreter, director de la Real Academia Española entre 1990 y 1998. La cuarta, formó parte del volumen Crónica de una cuenca, obra editada por la Caja de Ahorros de Asturias en Oviedo en 1987 que acoge el poemario minero del autor y la novelaEl tercer relevo y cuenta con ilustraciones de Alfredo González y una fotografía de carboneras realizada por Foto Esteban, de Moreda de Aller.

En el prólogo de la segunda edición, en 1962, el crítico literario, ensayista y escritor Joaquín de Entrambasaguas consideró la obra como una muestra de poesía social que destacaba la fuerza vital, la sensibilidad y el optimismo en el trabajo del minero y destacó el reflejo de las faenas cotidianas y el vocabulario típico en el permanente contraste entre la violencia de la dinamita y la dulzura del paisaje asturiano. En la tercera edición, incluida en el libro Tres Trilogías, Fernando Lázaro Carreter veía la cuenca minera como un espacio en el que los hombres arrancan carbón para convertirlo en pan y resaltaba las escenas de pesadumbre y el sobrevuelo de la muerte, los héroes destrozados, los llantos, las explosiones y los poemas cortos y populares que se clavan en el alma.

Su salida contó con numerosas reseñas de prensa. Entre 1961 y 2009, han comprendido glosas de la obra en diarios asturianos, barceloneses, leoneses, navarros, palentinos, valencianos y vallisoletanos; en semanarios asturianos, en revistas bonaerenses, en publicaciones mineras asturianas y catalanas, en publicaciones digitales sindicales y en revistas culturales editadas en Madrid. Entre otras muchas, destacan las publicadas por La Estafeta Literaria, Poesía Española y Revista de Literatura y las realizadas por el Premio Cervantes Francisco Umbral, el director de la Fundación Príncipe de Asturias Graciano García, el cronista oficial de Oviedo Manuel Avello, los directores de diarios Antonio Álamo Salazar, Orlando Sanz y Ricardo Vázquez Prada o los escritores Víctor Alperi, Luciano Castañón y Mauro Muñiz.

También fue recogida en catálogos bibliográficos de 1961 a 1968, editados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Ministerio de Educación, el Instituto Nacional del Libro Español o el Instituto Español de la Universidad de Utrecht, y la obra aparece en tres diccionarios de literatura de referencia y otras obras de consulta, entre 1969 y 2003: Quién es quién en las letras españolasDiccionario bibliográfico de poesía española del siglo XX de Ángel Pariente, Diccionario Espasa literatura española de Jesús Bregante y la Gran Enciclopedia Asturiana y el Apéndice de la Gran Enciclopedia Asturiana.

Es un camino en el que las historias de la literatura de carácter general citan Romances de grisú en obras que describen la producción de Asturias, Palencia y Valladolid, así como en historias globales de la literatura española contemporánea del siglo XX, como la llevada a cabo por Ángel Valbuena Prat. Y también se halla referenciada en citas, reseñas y estudios publicados en las revistas españolas Cuadernos bibliográficos, Poesía Española y Revista de Literatura, así como en la publicación estadounidense Books Abroad y en otras obras sobre Aller y Asturias. Es una labor en la que destacan los comentarios del Premio Cervantes y miembro de la Real Academia Española, José García Nieto, y Gerald E. Wade, profesor de la Universidad de Tennessee.

Y, naturalmente, Romances de grisú ha sido citada y glosada en numerosas historias de la literatura minera, entre 1991 y 2009 desde los estudios publicados por el diario La Voz de Asturias durante la etapa que estuvo dirigido por Faustino F. Álvarez hasta las reflexiones de las diferentes ediciones del Encuentro de Escritores de la Mina que organiza el Grupo Coleccionista Minero. Así, los miembros correspondientes del Real Instituto de Estudios Asturianos Víctor Alperi y Celso Peyroux, el profesor Benigno Delmiro Coto, el periodista José Antonio González Fernández, el escritor Albino Suárez… han destacado el poema "Canto al Nalón", el lenguaje poético de la obra, su significación dentro de la literatura minera de posguerra y han llevado a cabo un análisis de sus elementos junto a los de la novela El tercer relevo.

Esta obra de Jesús Castañón ha sido objeto de estudio en trabajos universitarios de investigación en Canadá y España. Así, La visión poética de Jesús Castañón, dirigida por Jaime Asensio en The University of Western Ontario London, y de Literatura y minas en la España de los siglos XIX y XX, dirigida por José Carlos Mainer en la Universidad de Zaragoza, analizan elementos de la obra para el tratamiento de temas de rebeldía y protesta social y destacan la agilidad de estilo, su ritmo y su expresión concentrada de intensas emociones mediante el recurso al dinamismo, los colores negro y rojo, la vibración y el desarrollo de todos los elementos del mundo minero en acción hacia el fatal destino de la muerte.

Romances de grisú forma parte del imaginario colectivo de la minería asturiana en su afán por la conservación del patrimonio industrial y su memoria en museos especializados. Se reconoce su aportación en la puesta en marcha de dos centros. Primero, en el Ecomuseo de Samuño que acogerá el Pozo San Luis en La Nueva y para cuyo Centro de Interpretación del Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras, se solicitó en 2009 a los herederos legales permiso para reproducir versos de esta obra en un vinilo de corte sobre un panelado en paramento horizontal con dimensiones de dos por dos metros. Y segundo, figura citado en el inventario bibliográfico de autores de la sinopsis del anteproyecto del Centro de Documentación y Estudios Literarios de la Minería Europea que tendrá su sede en La Foz de Morcín. Esta entidad, que cuenta entre otros con el apoyo del Instituto Cervantes, documentará la recreación artística de la minería en la Unión Europea mediante una extensa compilación de textos literarios de todo tipo de géneros.

Además, los dos últimos versos de la primera estrofa de Romances de grisú -"Yo también llevo carbón/ y dinamita en las venas"- adornan la cristalera de las fachadas lateral y principal del Auditorio de Moreda de Aller.

Epílogo
Cincuenta años después, al resplandor de la luz de la lámpara minera de los antepasados los versos de la mina iluminan el recuerdo y la trayectoria de una obra clásica en su género.

Escrito por Jesús Castañón Rodríguez